ACTUALIZACIÓN: He tenido que corregir la cronica pues estaba equivocado el orden de los dos primeros grupos, afectando a las palabras que había escrito sobre ellos, pero que en el fondo son las mismas. Este error ha afectado también a la foto. También he dar las gracias al usuario de Lastfm /LeRokon que fue quien me aviso del error. Perdonar por las molestias que os haya podido ocasionar
Cuando uno realiza giras de más de 3 artistas por salas, sabe a lo que se atiene, pues no siempre se va a poder tocar lo que uno tenía previsto. Imprevisto o no, es lo que paso en la fecha madrileña del
Eastpak Antidote Tour donde tuvimos que ver como se reducían los setlist de las bandas en favor de que todas pudieran tocar.
Los primeros en hacer acto de presencia en la
Joy Eslava, con retraso además, eran
The Ghost Of A Thousand, quienes tuvieron la difícil tarea de calentar a un publico que aun andaba entrando en la sala. Pero aun habiendo empezado más tarde de los previsto, muchos no llegamos a verles al completo, algo que unido a los escasos 20 minutos que tocaron, hicieron que nos quedaramos con la sensación de que podían haber dado más de si. Ganas le pusieron pues se entregaron al 200%, incluyendo saltos de sus miembros al publico, pero les falto concretar su propuesta. Aquí nos repartieron por igual los temas de su disco más reciente, "
New Hopes, New Demonstrations", como de su debut, "
This Is Where The Fight Begins", demostrando que su
punk a veces más
rock, a veces más
hardcore, aunque efectivo le falta ese punto que da la experiencia. Si emplean bien el tiempo, pueden conseguir grandes cosas.
Tiempo que se alargo un poco durante el concierto de
Four Year Strong, pero no mucho más que los primeros. Con un par de discos en su haber, entre los que destaca "
Explains It All", publicado en junio de este año, nos traían la versión mas
pop y menos
punk de todo el cartel. Pero claro ellos no querían ser menos y dejar frío a un publico deseoso de liarla con sus pogos y saltos desde el escenario. De ahí, que imprimieran a su concierto esa velocidad que se les pedía, aunque siempre sin pasarse. Una banda que no hicieron nada más allá de lo que hemos podido escuchar en cualquiera de sus tres discos, uno de los dos aspectos que jugaron en su contra. El otro fue el tiempo, que les hizo tocar cerca de los 25 minutos, haciendo su set bastante reducido, incluso para conciertos y veladas como esta.
Y una vez pasaron las bandas menos atractivas del cartel, llegaba la parte más atractiva, aquella por la que casi todos estábamos allí. La siguiente en hacer aparición tras
Four Year Strong eran los canadienses
Alexisonfire, los cuales tenían la difícil tarea de hacer temblar los cimientos de la sala, cosa que no paso ni por asomo. Y eso que a diferencia de su último disco, "
Young Cardinals", tomo las riendas vocales
George Pettit, quien estuvo hiperactivo intentando llevar a la banda al máximo, un lugar al que no llegaron. Como todas las bandas el aspecto que más le afecto fue la corta duración del set, siendo en este caso mas agudo, pues si hubieran tocado 4 o 5 más canciones que las escasas 9 que pudimos oír finalmente habrían llegado al sumun, pues si algo nos dimos cuenta es que fueron a más.
A diferencia de los canadienses, la banda de
Pittsburgh,
Anti-Flag, salieron pasados de revoluciones, como si llevaran tocando 3 horas seguidas y la continuación fuera en Madrid. Y si le unimos a eso las ganas del publico, muy joven, de verles en concierto, tenemos el cóctel perfecto para disfrutar de su directo. Un concierto a veces panfletario, a veces mas
punk. Cuando había mas de lo segundo pudimos disfrutar del que ha sido uno de los directos del año en estos parajes, algo bastante facil si miramos las bandas que nos han venido a visitar este año. Todo gracias a unas canciones hechas para ser cantadas en directo, pues si algo tienen es que son pequeñas capsulas altamente adictivas, ideales para pegar unos cuantos botes y descargar adrenalina.
Pero no se quedo todo en simples canciones aderezadas del habitual discurso político de la banda, si no que al igual que el resto de grupos, querían hacernos participes de su alegría y su fiesta, por lo que pudimos ver como saltaban al público y nos dejaban uniros a ellos, materializado en la última canción, "
Power To The Peaceful", en la que Pat, su batería, bajo su instrumento al suelo, al lado del público, y empezó a darle caña, mientras la gente alrededor desatada. Antes tuvimos la oportunidad de escuchar temas como "
Turncoat", "
Die For Your Government" o una gran versión de The Clash como es "
Should I Stay Or Should I Go", entre otras.
Un buen festival, acertado en el tipo de bandas que traer, pero fallido en su numero, al menos en esta fecha, lo que hizo que no se pudiera disfrutar tanto como se podría de los conciertos de los cabezas de cartel. Espero que el año que viene lo tengan en cuenta y, o reducen en uno o dos los grupos, o piensan en algún recinto que no les limite tanto la hora de finalizacion.