Empieza a ser habitual el ver a
Greg Dulli por estos lares, y si es cierto lo que dijo al final de su concierto de anoche en la Sala Sidecar de Barcelona, a mediados del año que viene volveremos a tenerlo por aquí descargando su repertorio. En este caso repetía un formato parecido al que le trajo la última vez a nuestro país, acompañado entonces por Mark Lanegan, con un concierto acústico con la "excusa" de presentar alguno de los temas que formarán parte del próximo disco de los
Twilight Singers, y de paso, tocar canciones de sus míticos
Afghan Whigs y de aquel proyecto a medias con Lanegan,
The Gutter Twins.
Aquel
Dulli con el sempiterno cigarro humeando entre sus dedos y el vaso cerquita de la otra mano ya no está entre nosotros desde hace tiempo, pero la presencia escénica de este hombre y su inconfundible y rota voz siguen siendo un ciclón cuando se trata de interpretar, guitarra en mano, su temario. Acompañado de
Dave Rosser (
Twilight Singers) a la guitarra y
Rick Nelson (
Polyphonic Spree) al violín y la viola, y apuntalados por un ocasional piano cuando la ocasión lo requería, hicieron un setlist de predisposición acústica que salió mucho mejor parado que en la anterior visita del vocalista con Lanegan, dónde les faltaba un poco de chicha y enjundia a los temas que interpretaron. Ni punto de comparación el "
Summer's Kiss" de ayer por la noche con el de hace un año y pico, más brillante y vívido precisamente por la presencia de más cuerdas, o el impecable violín/viola que hizo que "
The Stations" pareciera venir aullando arrastrada por el viento.
Durante los casi 90 minutos de show vimos sobre el escenario a un Dulli pletórico, arrollador en las tareas vocales, y pudimos dar por fin forma en vivo a viscerales y desgarradoras interpretaciones de clásicos como "
Let Me Lie To You", "
Step Into The Light","
What Jail Is Like" o "
If I Were Going", todo en un continuo crescendo por parte de la banda, impecable sobre el escenario. Ademas se vio qué tal suenan los nuevos singles del próximo disco de
Twilight Singers, "
Blackbird & The Fox" y "
Never Seen No Devil", junto a constantes guiños a clásicos durante las interpretaciones (me quedo con el momento en el que, no recuerdo el tema, se oyó una frase de "
Mother" de
Danzig). La guinda se puso con una mezcla brutal entre "
A Love Supreme" de
John Coltrane y "
Please Stay (Once You Go Away)" de
Marvin Gaye con la que se podría crear nuevas leyes de la física nuclear, y terminamos la noche con unas pletóricas"
Twilite Kid" y "
Teenage Wristband", precedidas de la otra versión que tocaron, "
Down The Line" de
Jose Gonzalez, con Dulli al piano.
La primera experiencia de Greg completamente en solitario ha servido para poder ver desnudas e íntimas interpretaciones de las distintas etapas de su larga carrera, y probablemente esta será la única manera de estar cerca de una reunión de
Afghan Whigs (imposible según el propio vocalista). Y a pesar de que el volumen de la gente hablando a veces resultaba molesto, por no decir que la Sidecar es una sala bastante limitada para este tipo de eventos si no estás en primerísima fila, podemos decir tranquilamente que ayer se disfrutó de un concierto al que el mejor adjetivo que le puedo encontrar es este: bello. Ahora esperemos que Dulli cumpla su amenaza y el año que viene lo tengamos de nuevo aquí, esta vez con el set eléctrico para disfrutar de la otra cara de este
gentlemen vestido de cantante.